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| Por Salvador Di Stefano. |
La salida de dólares del Banco Central, está relacionada con dólares que se solicitan para las importaciones, giros de utilidades al exterior, pago a organismos internacionales, y otros movimientos de divisas. El gobierno saliente dejó muchas cuentas por saldar, y el pedido de divisas es cada vez más grande, para ponerse al día, con la deuda existente en el mercado.
El Banco Central colocó U$S 5.000 millones en letras, que pasaron a engrosar las reservas, U$S 4.000 millones del sector exportador (adelanto de ventas al exterior) y U$S 5.000 millones de un préstamo de bancos extranjeros. Si no se hubieran conseguido estos dólares, las reservas se ubicarían en U$S 14.399 millones, y el tipo de cambio cotizaría por encima de $ 30.
El Banco Central, asumió una política de fuerte absorción de pesos, con el fin de mantener en un nivel adecuado la base monetaria.
La base monetaria se ubica en los $ 559.138 millones, y el endeudamiento del Banco Central en los $ 516.788 millones. Este endeudamiento, a una tasa promedio del 30% anual, nos da un pago anual de intereses de $ 155.000 millones.
La relación base monetaria versus reservas nos da un dólar de equilibrio de $ 19,70. Sin embargo, la confianza en el gobierno, y la política de tasas elevadas, lleva a que el tipo de cambio, se ubique en torno de $ 16.
¿Qué pasó en las últimas jornadas?
El Banco Central dejó flotar el tipo de cambio, tratando de mostrar una flotación sucia. Desde el 10 de diciembre al 23 de febrero, el Banco Central no salió a vender un dólar. Comenzó la intervención en esa fecha, y solo detuvo su participación el miércoles 2 de marzo.
Una gran herramienta del Banco Central, es la tasa de interés, que en la última licitación de letras la elevo a niveles del 37% anual. Fue tan alto el impacto, que en la jornada del 2 de marzo, el Banco Central, sin intervenir, hizo retroceder la cotización del tipo de cambio oficial.
La absorción de pesos por parte del Banco Central fue muy elevada. Entre el 30 de noviembre y el 29 de febrero el endeudamiento del Banco Central pasó de $ 365.000 a $ 516.800 millones, esto implica que se retiraron del mercado $ 151.000 millones.
Los resultados de esta política
La inflación, lejos de detenerse, se ubica en niveles muy elevados. Entre diciembre y febrero, el índice de inflación se ubicaría en torno del 14%, cuando la devaluación en igual periodo fue del 65%. Esto explica que estamos frente a una devaluación exitosa, ya que no se trasladó a precio. Es más, un aumento paritario del 30% haría que los salarios en dólares descendieran, y no se produciría una fuerte pérdida del poder adquisitivo.
Los problemas de corto plazo
En el corto plazo, el gobierno quedó con un tipo de cambio que es alto, respecto del que lanzó en $ 13,50, pero es bajo de lo que necesitan los sectores productivos.
La cantidad de dinero en la economía es muy elevada, lo que hace presionar a la suba el tipo de cambio.
El gobierno desea sacar el excedente de liquidez, vía endeudamiento del Banco Central, esto implica, una tasa de interés del 37% anual, que eleva el costo financiero de las empresas, y le quita financiamiento.
Como no se acordaron paritarias, el poder adquisitivo del consumidor disminuyó, lo que implica una fuerte caída de actividad económica.
Eso puede implicar un riesgo adicional, si la recaudación nacional disminuye, puede crecer el déficit fiscal, y por ende, habrá que financiarlo con más crédito en pesos, que hará elevar la tasa y generará más recesión. Un segundo camino es financiarlo vía emisión, lo que llevará a más inflación y más suba del tipo de cambio.
El gobierno está en una trampa, si desea un plan gradualista, necesita crédito barato para financiarlo. Si no tiene dinero barato para financiarlo, debería ajustar el gasto público.
Si el gobierno no tiene dinero barato para financiar el plan, y tampoco desea ajustar el gasto público, ingresará en un escenario de estancamiento con inflación, hasta tanto termine de ajustar las tarifas públicas, o consiga dinero del exterior a tasas razonables.
La mejor opción de inversión son los bonos en dólares. Comienzan a brillar los bonos en pesos ajustados por inflación. La tasa de interés del 37% es solo por 30 días, una tasa a 180 días está en torno del 30% anual, y al paso que vamos la inflación será superior a dicha tasa.
Salvador Di Stefano. Asesor en Negocios, Económico y Financiero tanto de empresas de la ciudad y la región; como de individuos y empresas familiares ligadas al comercio, industria y campo. Publicado en www.salvadordistefano.com.ar






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