Un 2014 mejor al esperado, solo depende de Argentina

Por Salvador Di Stefano.  
Argentina puede tener un año 2014 mejor a lo esperado. Es esencial recomponer las reservas en U$S 10.000 millones y bajar la tasa de interés. No es imposible, se puede.

La Argentina tiene por delante un escenario muy positivo en los mercados mundiales. Se conoció la posibilidad de un acuerdo entre el gobierno argentino y Repsol para saldar la deuda por la expropiación de YPF. Paralelamente, Argentina avanzaría con una propuesta concreta de negociación con los fondos buitres. Por si esto fuera poco, se estudia revisar subsidios e ir adecuando el precio de las tarifas a la realidad. Si a esto le sumamos que cancillería se aleja de Irán y se acerca al FMI, todo haría presumir que en el segundo trimestre del año el país podría conseguir asistencia crediticia del exterior.

La contracara de esta apertura internacional, es lo que sucede en el ámbito de la economía doméstica, en donde una recesión económica azota al conjunto de la sociedad.

El gobierno ha tomado medidas correctas, como devaluar el signo monetario y dejar de emitir moneda, pero la consecuencia lógica fue una suba de las tasas de interés, incremento en los precios y baja en la actividad económica.

Para revertir este escenario, el gobierno debería conseguir un financiamiento que le permita recomponer el stock de reservas del Banco Central, para dar de esta forma un golpe letal al dólar blue, descomprimir las expectativas negativas de la economía, y de esta forma hacer atractivo colocarse en pesos a tasa de interés.

Por ejemplo, si Argentina consiguiera U$S 10.000 para recomponer reservas, el dólar blue no podría valer 12,20 y tendría que retroceder a la zona de 10,50 u 11,00. De esta forma los comprados a 13,0 se sentirían desalentados a mantener el dólar en cartera, y saldrían a venderlo buscando la revancha en la tasa de interés.

En la actualidad las colocaciones a plazo fijo tienen una tasa del 25% al 27% para grandes montos. Estas tasas caerían si Argentina logra recomponer sus reservas. Esto daría lugar a un abaratamiento del costo del dinero, que ayudaría a temperar los problemas de la actividad económica.

Todo luce muy fácil, pero a su vez muy complicado. El mercado nos muestra que la actividad económica está cayendo aceleradamente. El mix de suba de precios, aumento de tasa de interés y pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores, está impactando en la mayoría de las empresas.

Los emprendedores no pueden trabajar con dinero de terceros, ya que las tasas son tan elevadas que lo sacan de la zona de rentabilidad. Esto los obliga a aportar capital propio, que en muchos casos carecen. De persistir este escenario, no tardaremos en comenzar a observar índices de desempleo creciente. Esto implica, que de no mediar una fuerte baja de la tasa de interés, los meses de marzo y abril serán muy negativos para la actividad económica doméstica.

El Banco Central ha logrado durante el mes de febrero contener la salida de reservas. Las medidas adoptadas resultaron exitosas, sin embargo, el triunfo tiene como costo un mayor endeudamiento en pesos del Banco Central y una tasa de interés en pesos que no se puede mantener en el tiempo. Por otro lado, los agentes económicos no se sienten cómodos con estos niveles de tasa de interés, y el stock de plazo fijo ha caído en términos reales frente a un año atrás. El mercado espera un acuerdo global por la deuda y el rápido desembolso de fondos frescos, de lo contrario los agentes económicos demandarán un mayor nivel de tasa y un precio de dólar blue más elevado.

En el medio de este contexto tan particular, los mercados mundiales miran con atención lo que sucede en Ucrania y Venezuela, en donde la crisis se está devorando a los gobiernos locales. Si bien Argentina podría contagiarse, daría la impresión que las negociaciones tendientes a volver a los mercados de crédito internacionales, nos están diferenciando de lo que sucede en ambos países.

En el mundo, Estados Unidos podría comenzar a crecer con fuerza luego de las sucesivas tormentas de nieve, y la tasa de interés calienta motores para una nueva suba de la tasa de largo plazo. Esto afectaría al mundo emergente, y Brasil lanzó un plan de ajuste y suba de tasas, para enfrentar la salida de capitales.

En cuanto a las materias primas, en Argentina la cosecha de soja no será la esperada, mientras muchos medios divulgan con exagerado optimismo una cosecha de 55 millones de toneladas, desde nuestro punto de vista, en el mejor escenario llegaríamos a las 50 millones de toneladas. Esto que advertimos se refleja en la suba de precios en los mercados de futuro que la ubican a la soja en los 303 dólares la tonelada. Esta es una muy buena noticia para los productores agropecuarios, que no venden mercadería a futuro a la espera de mejores precios, y no por ser conspiradores, como reza el manual del Kirchnerismo ilustrado.

Conclusión:

- Si Argentina no toma medidas de fondo, el nivel actual de la tasa de interés terminará ahogando y retrayendo a la actividad económica.

- Un crédito para recomponer reservas sería muy beneficioso para el país, ya que calmaría la demanda de dólar blue, y ayudaría a descomprimir las expectativas.

- Si el gobierno argentino le paga a Repsol la expropiación de YPF, la empresa podría realizar negociaciones muy interesantes en la captura de nuevas inversiones. Esto traería dólares frescos a las arcas del Banco Central y ayudarían a tranquilizar el mercado cambiario.

- Sería necesario bajar los niveles de confrontación e incrementar el consenso en los niveles empresarios. Terminar con el control de precios, y pasar a una economía con menos intervención, disminución de subsidios y precios más libres.

- Para crecer en el año 2014 sería necesario dar marcha atrás con el impuesto a los autos, y detener la escalada de intervención sobre el sector agropecuario.

- En materia de inversiones, el Boden 2015 y el Bonar 2017 están muy baratos. Por otro lado, YPF podría subir notablemente si Argentina cierra con Repsol la compensación por la expropiación del 51% de YPF. Edenor y Pampa podrían subir si se recompone el precio de las tarifas. Las empresas exportadoras como Aluar, Tenaris y Siderar tendrían un escenario muy positivo.

Salvador Di Stefano. Asesor en Negocios, Económico y Financiero tanto de empresas de la ciudad y la región; como de individuos y empresas familiares ligadas al comercio, industria y campo. Publicado en www.salvadordistefano.com.ar

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