Advierten que podrĂ­an desaparecer la mitad de los criadores de cerdos

PEYRANO / MAXIMO PAZ / ALCORTA. InfoCampo - Los productores porcinos atraviesan una delicada situaciĂ³n desde la quita de retenciones al maĂ­z y la apertura de importaciones de pulpa de cerdo desde Brasil y Dinamarca. AdemĂ¡s del impacto por la suba de precios del combustible, la energĂ­a elĂ©ctrica y el gas y la baja en el consumo interno, segĂºn informĂ³ La PolĂ­tica On Line.

Todos estos elementos convirtieron a la producciĂ³n de cerdos en una actividad poco rentable y calculan que mĂ¡s del diez por ciento de los chacareros dedicados a la porcicultura cerraron y los frigorĂ­ficos redujeron personal.

"La realidad es para pegarse un tiro", explicĂ³ GermĂ¡n Colel, productor porcino de Peyrano, sur de Santa Fe.

SegĂºn Colel, la suba del maĂ­z volviĂ³ poco competitiva a la actividad ganadera. "Ahora te conviene vender el maĂ­z y no producir carne. Al grano lo cosechĂ¡s, lo llevĂ¡s y lo cobrĂ¡s en 6 dĂ­as, en cambio al cerdo lo tenĂ©s que engordar durante seis meses y hoy no cubrĂ­s los gastos", se quejĂ³ el pequeño productor, que aventurĂ³ que "si seguimos asĂ­, el cincuenta por ciento va a tener que cerrar".

Similar panorama planteĂ³ Pedro Peretti, productor y ex dirigente de FederaciĂ³n Agraria, quien considerĂ³ que las medidas tomadas por el gobierno de Mauricio Macri "reprimarizaron la economĂ­a al sacarle las retenciones de forma indiscriminada al maĂ­z que es la columna vertebral de la agroindustria porque de Ă©l depende el chancho, los lĂ¡cteos, la agricultura".

"Hoy el negocio es hacer maĂ­z en grano y venderlo como tal", explicĂ³ Peretti. A su vez, apuntĂ³ a la baja del consumo del mercado interno: "Cuando Guillermo Moreno cerrĂ³ la importaciĂ³n los productores pudieron desarrollarse, el consumo aumentĂ³ de cuatro a diez kilos por cĂ¡pita, ahora cayĂ³ de nuevo abruptamente".

De hecho, en el mercado el precio de la carne de cerdo aumentĂ³ significativamente y su valor ya casi no difiere de la vacuna. "Eso pasa porque la gran diferencia la hacen los del medio", se quejan los productores.

VĂ­ctimas del dumping

Es que con la liberaciĂ³n de las importaciones, Argentina volviĂ³ a comprar pulpa a Brasil y Dinamarca. "Los frigorĂ­ficos compran la pulpa de cerdo a Dinamarca que sale 50 pesos el kilo puesta en Buenos Aires, un valor irrisorio que solo lo explica el dumping", dijo a este portal Ivan Camats, presidente comunal de MĂ¡ximo Paz. "Mandamos el maĂ­z a 15 mil kilĂ³metros, en Dinamarca le dan de comer a los cerdos y los traen de vuelta para acĂ¡", ilustrĂ³ Camats.

Esta situaciĂ³n estĂ¡ produciendo un efecto en cadena que afecta a varios eslabones del sistema productivo. "En la fĂ¡brica de chacinados de la zona donde se faenaban 180 animales por semana ahora sĂ³lo procesan 50 porque compran la pulpa", afirmĂ³ Camats.

A su vez, en la localidad de MĂ¡ximo Paz hay un matadero cooperativo con 180 productores asociados de los cuales, en lo que va del año, 15 ya han desistido de seguir engordando animales y han cerrado. "Se resintiĂ³ toda la cadena de producciĂ³n", explican.

"EstĂ¡n cerrando y dejando gente en la calle. Los dos o tres empleados que tiene cada criadero se convierten en desocupados. Es mucho para nosotros que tenemos una poblaciĂ³n de 3.500 habitantes", manifestĂ³ el jefe comunal.

En el frigorĂ­fico Alcorta tambiĂ©n sintieron el cimbronazo y segĂºn pudo averiguar este medio, ya echaron a diez operarios, la mayorĂ­a depostadores, que al comprar la pulpa procesada fueron desafectados de sus funciones.

Dos modelos en pugna, la amenaza de BRF

Tanto los productores consultados como el intendente de MĂ¡ximo Paz coincidieron en la importancia de sostener a los pequeños productores que en su mayorĂ­a son dueños de no mĂ¡s de 70 hectĂ¡reas.

"En MĂ¡ximo Paz tenemos 200 chacareros y venimos de un proceso de diversificaciĂ³n de la producciĂ³n pero con la caĂ­da del consumo interno esa producciĂ³n no se estĂ¡ vendiendo", sostuvo el jefe comunal Ivan Camats.

SegĂºn explicĂ³ Camats, la zona comprende 30 mil hectĂ¡reas productivas "que tranquilamente la podrĂ­a trabajar una sola empresa y no las 200 familias que hoy viven aquĂ­".

Es que la zona estĂ¡ considerada una de las mĂ¡s ricas del mundo y a tan solo 80 kilĂ³metros de los puertos, una ubicaciĂ³n privilegiada. Sin embargo, los mismos atributos pueden convertirla, segĂºn el intendente, en el objetivo de grupos econĂ³micos internacionales: "pueden venir por nuestras tierras" alertĂ³.

"Si nos regimos por el eficientismo y ponemos a la economĂ­a por encima del ser humano, nosotros como pueblo serĂ­amos ineficientes. Con una poblaciĂ³n de 3.500 habitantes somos un pueblo ineficiente con ese criterio porque tenĂ©s que mantener escuelas, comisarĂ­as, salud", indicĂ³. "SerĂ­a mejor, para el mercado, que nos corran, nos manden a vivir a una zona marginal de Rosario y una sola empresa pueda producir soja en toda la extensiĂ³n, en el casco urbano, los caminos rurales y nosotros no tendrĂ­amos razĂ³n de existir", agregĂ³.

Es que para el sector productivo la amenaza principal se presenta con la posible instalaciĂ³n de gigantes de la industria alimenticia como Brasil Foods BRF, la quinta productora a escala mundial que ya posee criaderos en Buenos Aires, CĂ³rdoba y algunos en Santa Fe, y que podrĂ­a apuntar a extender la producciĂ³n de carnes de chancho.

De concretarse la ampliaciĂ³n del conglomerado que produce SADIA, Paty, Bocatti y VienĂ­sima, desplazarĂ­a a los pequeños productores. "Estas grandes empresas verticalizadas hacen peligrar a nuestros pueblos", afirmĂ³ un productor local.

Criaderos como el que FrigorĂ­fico Paladini montĂ³ en San Luis, con capacidad para producir mĂ¡s de dos mil madres sĂ³lo requieren de una muy baja cantidad de mano de obra. "Tienen a dos tipos laburando, mientras que nosotros, para producir esa cantidad tiene que trabajar todo el pueblo", afirmaron.

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