Venado Tuerto, positivo balance en los primeros 40 días de funcionamiento del nuevo Hospital



El imponente hospital de alta complejidad “Alejandro Gutiérrez” de Venado Tuerto, cumplió 40 días desde que se puso en funcionamiento el 28 de octubre pasado. Actualmente se encuentra funcionando al 100% en todas las aéreas y el análisis no sorprende tanto porque era algo que esperaban quienes están detrás de la mega obra del gobierno santafesino.

Es que aunque se están generando situaciones propias al período de adaptación, están siendo adecuadamente controladas. En este sentido, hay que destacar el aumento de la demanda en todos los ambientes y aspectos de atención, que van desde el sector ambulatorio y el de turnos programados, hasta la guardia de urgencias.

El Gutiérrez, registra hoy en día un aumento superior en algunos lugares de hasta el 50% de la demanda. Eso se refleja también en el incremento de los estudios de diagnóstico, en las internaciones o el número de cirugías, solo por nombras algunas situaciones que se encadenan dentro.

Consultado acerca de este balance, el vice director del nosocomio, Joaquín Sánchez de Bustamente, explicó que esa demanda esperada, no les permitió en algunos ambientes como puede ser la guardia –uno de los sitios donde más se ve- “realizar todo con la velocidad en la que algunos usuarios quieren”.



El profesional, aclaró que siempre hay algunas quejas por demoras o tiempos, pero que tienen que ver con los procesos lógicos: “No todos se atienden rápido. Muchos requieren mayor dedicación en cuanto a la atención, sobre todo aquellos de mayor complejidad. Esto quiero decir que hay un aumento en la cantidad, no solo en la calidad de la atención que hay dentro del hospital”, aseveró.

Buenos comentarios

Según el vicedirector del hospital, la gran mayoría de los pacientes se mostraron contentos de lo que es el nuevo edificio. Y quienes eran usuarios del viejo, se ven gratamente sorprendidos: claramente ven un espacio mucho más amigable no solamente en lo estético, sino en los procesos de atención que se dan de una manera mucho más lógica donde el edificio acompaña.

“Esto se da dentro del marco de lo que son los cuidados progresivos, lo que permite que los pacientes no tengan que andar deambulando detrás de una práctica, una atención o un estudio. Pueden ‘circular’ en el edificio y el personal va a colaborar con su atención alrededor de él. Es decir, todo fue pensado sobre un sistema de salud. No es solamente una linda estructura”, graficó.

Sánchez De Bustamante reconoció que todos los procesos tienen su cuello de botella por decirlo de alguna manera, pero que en la adaptación esto no ocasionó problemas. La atención no cambia demasiado para los profesionales y lo que más generó pequeños inconvenientes fue la parte administrativa, que va adecuándose con el correr de los días. “Aún hay cosas por mejorar. Siempre es así”, destacó.



Ordenamiento de los procesos

Varias fuentes consultadas, respondieron que hasta la fecha, el comportamiento general de los vecinos dentro y fuera del hospital, fue muy bueno. El interrogante surgió a raíz de que el nuevo ordenamiento genera a veces dificultades en la adaptación.

Un ejemplo concreto es lo que pasa con los horarios de visita. Ya no hay libre ingreso y egreso de la sala cuando a uno le parece, como sucedía en el viejo edificio (ya sea por infraestructura, falta de seguridad o diversas situaciones). Hay un horario de visita determinado, que recién ahora la gente está entendiendo, a diferencia de lo que pasaba en los primeros días.

Hay mucho personal de seguridad privada, más que antes. Se trabaja mucho con ellos desde la dirección, aunque remarcaron que solo están para el ordenamiento: está claro que no son policías. Pero si tienen que dar directivas y completar ciertos tipos de procesos, que comprenden nada más y nada menos que escuchar o evaluar los diferentes imprevistos para ofrecer una posible respuesta.



Obviamente están presentes durante las 24 horas todos los días, efectivos del Ministerio de Seguridad de Santa Fe, con personal que cumple funciones en un destacamento propio dentro del hospital.

Cuidado del edificio

La preservación del lugar es sin dudas otro de los nuevos desafíos. Siempre se dijo previo a la migración como se iba a hacer. Se fueron implementando distintas técnicas y la más llamativa es el denominado “libro de la vida” o de “los nacimientos”.

Allí, se le dio el espacio (aunque no es un registro oficial) para que la gente pueda escribir y no tenga necesidad de hacerlo en una pared. Cualquiera puede saludar y celebrar el nacimiento de un familiar y eso va a quedar guardado para que años después puedan buscarlo las futuras generaciones.



El aumento de personal de seguridad, tanto pública como privada, permite hacer un cuidado más intensivo del edificio. Eso se va dando bien siempre y cuando se ofrezcan respuestas lógicas y no se bloquee ningún proceso de atención.

Más personal

Si bien no está asociado con el aumento de la demanda, la migración del viejo hospital al nuevo, implica el ingreso aproximadamente de 250 personas. En este momento ingresaron 206 empleados y están por hacer lo propio en el transcurso de este mes, alrededor de 40 más.



Fuente: Transmedia VT/ Pablo Rodriguez