En Venado los bebés ya pueden tomar clases de música junto a sus familias

En Venado los bebés ya pueden tomar clases de música junto a sus familias

Una iniciativa de la Escuela de Música “SibAl” en Venado Tuerto, permite desde hace unos meses que niños desde los seis meses a los cuatro años, puedan tomar clases de estimulación musical junto a sus familias. El proyecto se llama “Sembrar Música para la Vida” y busca que los pequeños se incorporen a la apreciación del arte.

En la institución, se basan en la lectura en el sentido de interpretación, que los niños vean las figuras a través de musicogramas, la ejecución de instrumentos de percusión, entrenamiento rítmico, melódico a través de xilofones y del canto sobre todo, que es el instrumento natural que todos tenemos.



La profesora a cargo, Sibila Colino, desde el inicio de cada clase recibe a los alumnos con el saludo de bienvenida cantado. Luego, hacen un “paseo” en la sala especialmente ambientada para ellos marcando el pulso musical con distintos movimientos, pasando de lo lento a lo rápido.

Explicó que la idea es que haya distintos matices, un entrenamiento rítmico por imitación y con instrumentos, canto con letra y con el nombre de la nota. Los elementos están presentes todo el tiempo, incluso suman pañuelos de colores, pelotas gigantes o un piano en gran escala sobre el cual los chicos pueden caminar.



“La recomendación a los papas es que creen un ambiente musical en la casa. Que tengan un lugar donde los chicos puedan adquirir el hábito de estar en contacto con la música. Que sea un juego en esta etapa para que el día de mañana sea un hábito en su vida y la música los acompañe diariamente”, detalló.

Las clases son de una hora, miércoles y sábados, más las prácticas diarias que cada familia debe seguir en sus hogares. En total, con los dos turnos, hay cerca de 20 chicos. La mayoría son de Venado pero también hay de localidades vecinas. El ciclo lectivo comienza en marzo y se estira hasta diciembre.



Es para destacar que en abril cierran los cupos y que a esta altura del año quedan pocos horarios disponibles. Los interesados se pueden acercar a Moreno 982, frente a la Plaza San Martin o comunicarse al (03462) 463622.

Únicos en la zona

El proyecto educativo musical, conocido como SibAl, empezó en la ciudad en el 2005. Actualmente cuenta con un staff de 15 profesores. El coordinador, Aldo Parache, recuerda que la educación musical con bebés y niños era una cuenta pendiente de Sibila.

Si bien son únicos en la zona en cuanto a la enseñanza de pequeños alumnos, desde los comienzos de la institución, estuvieron trabajando con niños a partir de los 4 años con la metodología de Yamaha y Suzuki. Sibila se capacitó en Buenos Aires y a través de esa iniciativa se creó el espacio en la ciudad.



“Trabajar con bebés es increíble. Para nosotros es algo nuevo y los papas más jóvenes son los que tienen la iniciativa de la familia. Y está bueno porque muchas veces no tienen nada que ver con la música”, cuenta.

Según detalla, el pulso es lo “más básico” del método. La intención es que cada alumno empiece a conocer distintas canciones (N. de la R: se trabaja mucho con música clásica), tengan una base y que se les incorpore ese tiempo.



Lo que dice la ciencia

Numerosos estudios científicos, afirman que el bebé, a partir de la semana 20 de embarazo ya puede oír. Por ello, aunque el pequeño aún no pueda comprender las palabras que su mamá le dice, es recomendable hablarle, ya que capta la musicalidad, el tono y el sentimiento que la mamá pone en las palabras que le dedica.

Sin embargo, las palabras no son el único medio que la mamá tiene para comunicarse con el futuro bebé. La música también permite al niño captar el estado de ánimo de su mamá y contagiarse de su bienestar. Es más, algunos estudios científicos afirman que el bebé es capaz de recordar hasta el año las melodías que escuchó mientras estaba en la barriga de su mamá.



Beneficios

Escuchar música durante el embarazo tiene numerosos beneficios tanto para la madre, como para el bebé: estimula la frecuencia cardíaca en el feto y la producción de endorfinas en la madre. A través del oído, la música actúa sobre todo el ser humano, poniendo en marcha resonancias vibratorias que activan millones de células cerebrales, favoreciendo el desarrollo del cerebro.

Después de haber estudiado durante años las reacciones del feto en relación a la música, investigadores ingleses llegaron a la conclusión de que la música barroca, sobre todo los sonidos armónicos y agudos de Vivaldi y de Mozart, calman y relajan al niño.

Este tipo de música, estimula las nuevas conexiones de neuronas en el cerebro de los niños, porque son ricas en simetrías y en modelos recurrentes que consiguen desarrollar tanto el hemisferio derecho como el izquierdo, completando sus funciones. Sus ritmos y sus melodías estimulan, además, la creatividad y las áreas del cerebro especializadas en favorecer la motivación.





Fuente: Pablo Rodríguez/ Transmedia

Transmedia Venado Tuerto

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